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| Satz
241: |
La correa cruzaba mis
miembros estrechamente, juntamente con todo
mi cuerpo, en todos sentidos, menos en la trayectoria
de la cuchilla homicida. |
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Satz
242: |
Aún no había
dejado caer de nuevo mi cabeza en su primera
posición, cuando sentí brillar
en mi espíritu algo que sólo
sabría definir, aproximadamente, diciendo
que era la mitad no formada de la idea de libertad
que ya he expuesto, y de la que vagamente había
flotado en mi espíritu una sola mitad
cuando llevé a mis labios ardientes
el alimento. |
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Satz
243: |
Ahora, la idea entera
estaba allí presente, débil,
apenas viable, casi indefinida, pero, en fin,
completa. Inmediatamente, con la energía
de la desesperación, intenté llevarla
a la práctica. |
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Satz
244: |
Hacia varias horas que
cerca del caballete sobre el que me hallaba
acostado se encontraba un número incalculable
de ratas. |
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Satz
245: |
Eran tumultuosas, atrevidas,
voraces. |
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Satz
246: |
Fijaban en mí sus
ojos, como si no esperasen más que mi
inmovilidad para hacer presa. |
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Satz
247: |
"¿A qué clase
de alimento-pensé-se habrán acostumbrado
en este pozo?" |
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Satz
248: |
Menos una pequeña
parte, y a pesar de todos mis esfuerzos para
impedirlo, había devorado el contenido
del plato. Mi mano se había agitado
como un abanico sobre el plato; pero, a la
larga, la regularidad del movimiento le hizo
perder su efecto. |
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Satz
249: |
Aquella plaga, en su voracidad,
dejaba señales de sus agudos dientes
en mis dedos. |
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Satz
250: |
Con los restos de la carne
aceitosa y picante que aún quedaba,
froté vigorosamente mis ataduras hasta
donde me fue posible hacerlo, y hecho esto
retiré mi mano del suelo y me quedé inmóvil
y sin respirar. |
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Satz
251: |
Los hambrientos animales
se sintieron primeramente aterrados y sorprendidos
por el cambio... la cesación de movimiento. |
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Satz
252: |
Se apartaron alarmados
y algunos volvieron al pozo. |
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Satz
253: |
Pero esta actitud no duró más
que un instante. No había yo contado
en vano con su glotonería. |
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Satz
254: |
Viéndome sin movimiento,
una o dos de las más atrevidas se encaramaron
por el caballete y oliscaron la correa. |
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Satz
255: |
Todo esto me pareció el
preludio de una invasión general. |
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Satz
256: |
Un nuevo tropel surgió del
pozo. |
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Satz
257: |
Agarrándose a la
madera, la escalaron y a centenares saltaron
sobre mi cuerpo. |
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Satz
258: |
Nada las asustaba el movimiento
regular del péndulo. |
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Satz
259: |
Lo esquivaban y trabajaban
activamente sobre la engrasada tira. |
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Satz 260: |
Se apretaban moviéndose
y se amontonaban incesantemente sobre mí. |